Uno junto al otro.. claro y oscuro.. dos lenguajes y ninguno... me gustan los nombres cortos como el suyo.. son más rápidos de aprender, más difíciles de olvidar..
Y me pregunta con su cálida voz.. acariciándome con sus suaves ojos verdes...
-¿porqué te sientes triste?-
Mi amor infantil.. que tienes casi mi edad.. ¿ cómo te explico lo que no entenderías?.. si ante tantos aspectos de la vida, vos seguís siendo un niño..
Y me quedan en la garganta, atrapadas.. las gordas lagrimas.. que duelen..
-¿estas llorando?- acercándose.. acariciándome ahora con sus manos, las manos..
No.. pero si continuas hablando.. si te continuas acercando.. mi corazón puede explotar..
Detiene mi rostro con su cálida mano.. sosteniéndome su mirada..
-¿porque estas llorando?...-
¿Y como le contesto yo al sentimiento que me reuso a experimentar? si entre el dolor.. y la ilusión de encontrarte ahora.. en una de las experiencias más amargas de mi juventud.. le das un sabor más suave..
Y me abrazas.. sin contestarte nada.. ¡que peligro!
puedo llegar a amarte tanto.. tan solo si me sostienes, tan solo si me entiendes..
No hay comentarios:
Publicar un comentario