miércoles, 28 de diciembre de 2016

(intruso)

Tiene 27, pero su rostro pinta de 23. 


Alto, atlético, ojos oscuros y una sonrisa preciosa (por Dios, juro que me haría una vida dentro de esa sonrisa). Nació acá pero vive en Argentina. Me invitó a quedar en su casa, una madrugada de diciembre, en vísperas de noche buena.

Tan perfecto como lo imaginé, un poco más delgado y más joven (no todo es como lo vemos al primer hervor). Un caballero por completo, sencillo y alegre, me sirvió algo de beber y comenzó una madrugada de confesiones y tonterías. Entre risas me enseñó a oler un buen vodka, y entre tragos me fue narrando sus anécdotas de una adolescencia rebelde y desatendida.

Cayó el amanecer sobre nuestro horizonte, avanzamos hacia el jardín. Rodeó mi cintura por detrás con sus brazos sujetándome en un fuerte abrazo, acomodando su cabeza sobre mi hombro. Era tan alto, tan joven. Y susurrando a mi oído me hizo girar muy despacio entre sus brazos "te podés quedar..." un beso furioso nació en su boca, obsequiando un mordisco tremendamente erótico a mis labios. Sucumbí entre sus brazos. Y mis manos lentamente se deslizaron hasta encontrar su rostro y recorrer su cuello. Sus manos se perdieron entre mi cabello, descubriendo mi espalda, volvió a fundirme entre sus brazos con una fuerza brutal y sensual, hasta posar sus manos sobre mis caderas, más abajo. Reinventando aquel primer beso, mordía mis labios, los besaba, los lamía y volvía a empezar.

Me empujó lentamente por el corredor y la sala, con su cabeza sobre mi hombro izquierdo, y sus brazos rodeando mi cuerpo ansioso, "adivina cual es mi habitación...", le contesté con una sonrisa tomándolo de la mano encaminandolo hacia la última habitación del corredor, "es la más vacía y la más ordenada, porque ya no vives aquí..." Entre risas se tiró sobre la enorme cama, buscando mi mano para llevarme cerca de él. Lo vi, ahí mismo, la esplendida sonrisa que deseé desde el primer momento en que lo vi (sin conocerlo siquiera), y poco a poco me acomodé sobre su cuerpo, tal como él me lo pedía. Me lo comí beso a beso, a mordiscos lentos, fuertes y suaves, embistiéndolo entre mis piernas, él sonriendo se apartaba mi cabello del rostro.

Me desnudó de inmediato, pero con arte y paciencia, me besó por completo, acariciando a lo largo y ancho las curvas de mi cuerpo, redibujando mi anatomía entre sus manos, con sus yemas, como si me pintará paisajes en la piel. Me colocó a un lado de su cuerpo, su pecho desnudo, tibio, varonil y delgado, y llevó su mano lentamente hacia mi sexo. Entre un húmedo y prolongado beso, comenzó suavemente a masturbarme, con delicia, con romanticismo, tanto que olvidé su cuerpo y el mío. Me enganché a su cuello, tan pequeña, y acurruqué mi cabeza sobre su hombro en un prolongado gemir, su mano penetró entre mis piernas, mientras con su otro brazo me rodeaba la cintura para mantenerme cerca de su cuerpo. Sentí como corrieron sus dedos por mi instinto, y sentí como mojaba sus sentidos,  volvió a besarme con alevosía. Se giró despacio, acomodándose con calma entre mis piernas, dejando venir su peso sobre mi cuerpo "suave... suave" le pedí entre gemidos intermitentes, "lo se... me lo has dicho siete veces ya, mujer..." me contestó con esa sonrisa que adoro, mirándome fijamente a los ojos, sonrisa que aprovechó para enlazar su sexo al mío.

Y sentí llegar su calor, un suave ardor que pronto encendió como minas las profundidades de mi cuerpo, despertó a la mujer, a la fiera hambrienta de su sexo, y fue aquel fuerte gemido el que le exigió más una y otra vez. Mis manos buscaron sus muslos, presionándolo hacía mi... y su grosor quedó empapando las paredes internas de mi ser. Me llevó al borde de su cama, y me giró con un sólo movimiento "finalmente... el famoso tatuaje"... haciendo referencia a la mándala celta dibujada en mi espalda. Se vino su embestida, suave pero certera, y cayó rendido sobre mi espalda, penetrando con fuerza, los gemidos escaparon inevitablemente de mis labios. Volvió a girarme, y con un beso apasionado me levantó entre sus brazos.

Parecía interminable, tanto placer. Y mi pensamiento se tornó hacia un sólo pensamiento "el mejor amante que he tenido en mi vida... el mejor". Se tendió sobre la cama y volvió a pedirme que montará sobre su cuerpo, entre húmedos besos, el respondía con ardor entre mis piernas, sujetándome con fuerza entre sus brazos, "puta sonrisa, como me encanta..." le confesé nuevamente entre gemidos... él apartó con delicadeza mi cabello contestando "dame de tu magia, mujer... haceme terminar"... Y juntos nos deslizamos sobre un prolongado beso que culminó en un grito de conquista, entre mis piernas sentí correr su valor. Cálido. Delicioso.

Aún siento las yemas de sus dedos acariciando mis muslos, haciendo amplios círculos, acariciando. Mis labios se posaron en sus hombros, en besos cortos... buscando morir en sus labios al finalizar.

No brincó de la cama. Recogió mi ropa y la acomodó sobre su buró, me preparó un rincón de su cama, una vez nos aseamos las ganas. Me acurruque a su lado intentando disimular mi inseguridad en timidez, y nuevamente me desnudo el alma, cuando me acercó a su cuerpo dejando caer su brazo sobre mi cuerpo... "que descanses, mujer..."

viernes, 18 de noviembre de 2016

Chapín

Hipnóticos ojos, 
de beta verde, amarilla raíz.
Hipnóticas mejillas,
tonalidades rosa en tu piel.
Hipnótica sonrisa,
contagiosa, desde las tripas.
Hipnóticos labios,
préstame la lengua que los humecta.
Hipnótica quijada,
tiene el ancho que indica virilidad. 
Hipnóticos brazos,
vistos por detrás, torneados.

Hipnótica mirada,
ingenua, sincera... inspira bondad.

Hipnótico acento,
aunque no entienda la mitad de lo que decís.
Hipnótico vos,
chapín.

lunes, 7 de noviembre de 2016

(conversaciones)

con Aquel que vino del mar.

- Construirán un pozo de los deseos, ¡qué falso!
- ¡Chivo! llevaré lista mi cora...
- ...¿Y qué vas a pedir?
- Un hombro derecho nuevo, creo que este ya no sirve de mucho...


domingo, 25 de septiembre de 2016

Sin ninguna razón.


Agricultor

Me gusta el hombre que ara la tierra,
que monta a caballo.

Que ensucia sus manos
y descubre el don de la vida,
que cultiva.

El hombre que entrega su corazón en todo lo que hace.

El que no tiene un semblante fino,
ni las manos suaves,
me gusta aquel que tiene en su mirada el paisaje,
entre sus labios la paz, la quietud.

Que sabe disfrutar del mismo paraje una y mil veces,
y al volver encuentre en él
siempre algo diferente.

Me gusta el hombre que se sabe hombre
al lado de una mujer.
El de corazón noble,
el agricultor de mi tierra,
que respeta la vida, y la da.

martes, 20 de septiembre de 2016

Huracán

Extravío.
Como extrañaré esos tus ojos benditos.
El olor a cigarro de mierda,
tu maldita mala costumbre de morderte las uñas.
La risa de tus ojos entrecerrados.
Empiezo a extrañar tu amor por las micheladas.

Juntos.
Nuestros cuerpos arrastrados por el oleaje,
tu mano sujetando a la mía al cruzar el río.
Me proteges.
Es tan claro el recuerdo,
tu primer beso (salvaje, cálido, intenso).
Vos sentado al borde de mi vida,
yo entre tus brazos
a punto de volverme infinita.
Mis dedos van tejiendo tus pelos de elote,
tus manos van reconociendo
los pliegues y curvas de mi cuerpo.

Infinita alegría,
es la mejor forma de definir tu presencia en mi día.
Tomaste mi norte,
abriste mis ojos,
y todos mis sentidos reaccionaron ante vos.

Vas descalzo,
mientras conduces mi pequeño jeep
"It's a funny car... I love this fucking car!!"...
Reímos tan fuerte.

Dos siluetas condensadas en el horizonte,
nuestras sombras a un lado de la carretera.

Y pensar ahora,
que esta fracción de vida
dentro de unos años no será más que un recuerdo.
Recuerdo de un extranjero en mis tierras,
hermoso extranjero,
hermoso huracán.















domingo, 18 de septiembre de 2016

Fragilidad

Siento la lluvia caer.
La siento sobre mi piel...
Al alzar mi mirada
veo las gotas venir...
Dispersas y desordenadas,
como lágrimas de sal...
Caen en estallido sobre mi piel,
explotando mi alma desde la cien.
Una lluvia ligera,
tan fina, que hiere...
Bautizando mis miedos,
los desnuda,
los nombra.

Llueve mi mirada,
desconozco si llueve ahora
o llueve en mi.

viernes, 16 de septiembre de 2016

It's so yellow

Es como un niño,
cuando se molesta.
No le hace falta fruncir el ceño,
cierra con fuerzas sus puños,
empuja los objetos con sus pies,
hace berrinche,
golpea la pared y maldice.
Se escapa ese fuerte ronroneo
desde el centro de su pecho...
como un león.
Pero pronto todo lo suaviza
con la quietud de su mirada...

Es como un gato,,
va eligiendo con una gran agilidad
la comida que prefiere de mi plato.
Cuando me mira,
con las pupilas dilatadas...
trascendiendo del gris al negro.
Mientras que por debajo de la mesa
acaricia mis rodillas desnudas con sus dedos.

Es como un niño,
cuando se ríe a fuertes carcajadas,
Lo desordena todo,
mientras se sujeta con ambas manos el cabello
y me pregunta: "is it okay so?"
a lo que respondo: "it's so yellow"




sábado, 3 de septiembre de 2016

(conversaciones)

"Es una larga historia... pero digamos que el surf me tiró el anzuelo."

Aquel que vino del mar

domingo, 21 de agosto de 2016

Viaje

Estoy pensando en él.
Y en sus ojos grises.
Lo que comenzó como un juego,
Se ha vuelto sentimiento y anhelo.

Estoy pensando en él,
Caminando a mi lado por las calles amarillas de Antigua Guatemala.
Mordiéndose las uñas cuando esta muy ansioso,
Dormido en el viaje junto a mi,
Recojido sobre mis piernas
Y mis manos sin saber a donde zarpar...
Una roza su mentón...

Estoy pensando...
En su silueta de pie en la proa del ferry,
Nuestras miradas distantes ante aquel magnifico paraje,
Paisaje silvestre, volcánico.
Nuestras voces descansan,
Nos abandonamos al descenso.
Entre mis parpados lo encuentro,
Intentando llevar consigo un trocito de Atitlan.
De pie. A orillas de aquel muelle roto,
que dentro de unos años nos habrá suprimido en su memoria.

Estoy pensando en él.
En su blanca desnudez...
Los innumerables lunares repartidos por su cuerpo,
La esbeltez de su espalda,
Perfecto visto por detrás,
Natural deseo, virilidad.
Pienso en su sabor,
Y en la sonrisa que ninguna otra mujer conocerá de sus labios...

Lo abrazo a mi memoria.
Pienso.






lunes, 8 de agosto de 2016

Just words

Su sonrisa es una tormenta.
Gringo,
Es su mirada de acero.

Entrar junto a él a una iglesia.

Panajachel
El oleaje interminable hacia su sexo.
el fantástico viaje acurrucada en su espalda.
El calor de su cuerpo.

Madrugada
Despertar en su mirada,
en el cálido abrazo que me entrega
al llegar la mañana.

Viajar
reflejada en sus ojos.

Cuanta belleza, 
es absoluta, es inmensa. 

Con fé,
un mudra dibujado en mis manos, 
mientras sus cabellos amarillos 
van esparcidos sobre mi hombro y pecho. 

Es él, 
la fotografía perfecta.


martes, 2 de agosto de 2016

Canciones de a dos

Like a kid

Tiene el canto de los niños
atravesado en su joven garganta,
pintada la coronilla de soles,
colgado va de cielos y sonrisas,
hilando a sus pasos suspiros.

Alguien desde el otro lado de la calle
va y le grita "gringo",
él se molesta.

Lleva en la planta de sus pies historias,
entre sus manos mujeres,
en su mirada paisajes,
entre sus labios mis labios,
y sonríe al verme.
Como sonrío yo.

Mira hacia el cielo,
inclinando su cabeza hacia atrás,
cierra sus ojos
atrapando para siempre un trocito de cielo,
dibujando un recuerdo.

Voy a su lado en el viaje.
Un viaje hermoso,
¿quién necesita una Pandora
cuando se tiene una memoria con recuerdos así?

Y me regala por prendedor su mirada.
Un niño y hombre a la vez.



domingo, 24 de julio de 2016

(intruso)

Mujer morena, de cabellos negros, salvaje, libre. Un hombre de cabellos rubios, lengua extranjera, piel clara. El explorador.

 :

domingo, 10 de julio de 2016

Joaquín, háblame de Barcelona

Dos hombres opuestos viven dentro de Joaquín. Dos almas, dualidad infinita desde la yema de sus dedos hasta la punta de sus cabellos. 

- Te he visto en alguna parte, sabes...
- ¿Cuál es tu nombre de pila? - pregunto sonriendo, evadiendo su galantería -
- Me llamo Joaquín. Así me gusta.
- Mmm... - me lo pienso un rato, mientras él mira hacia los lados en alerta - Quinquin. 
- ¿Quién? - entre risas se acerca un poco más -
- Quinquin. Y así con sílaba repetida, el doble de bien - se sonroja llevando la mano a su barbilla - 
- ...¿Qué más?
- ¿Qué signo sos? - llevando la taza a mis labios para dar un sorbo, preguntando por preguntar, sin retirar mis ojos de su mirada -
- Géminis. 
- La dualidad - sin fingir mi sincero rechazo inmediato -
- ¿La dualidad? ¿Cómo así? - atento a una respuesta -
- ...El signo dual. 

Lleva una camisa manga larga a cuadros azules y grises, colores que le van muy bien a su piel trigueña. Un jeans ajustado, haciéndole ver más alto, más fornido. Botas oscuras, entre sucias y nuevas. El cabello al natural, y la sonrisa desnuda. Pero al otro que yo veo, a penas y se asoma a mis dedos.

Uno de ellos es romántico, detallista y puntual. Es atento, es religioso y enigmático. Nada diferente ni especial a otros hombres intelectuales, pero es él. El único, aunque hubieran mil hombres más en la misma sala, no podría notarlo si cerca de mí está él. 

El otro es escurridizo, lleno de miedos y excusas, un mentiroso natural. Pero que habla a través de sus labios, con su voz. Este no canta, no profundiza, no entiende y se resiste. Es individualista y me rechaza.

Estoy entre ambos. Sin romperme. He descubierto al segundo hasta hace muy pocos días, y como a un animal carroñero le vi llegar sigiloso en la penumbra las noches... Mientras él dormía entre mis brazos. Dejé de estar asustada mucho tiempo atrás. Dualidad. Un hombre hecho de facetas, a veces sueña, otras veces desea. Va y viene, canta y vuela. 

- Debes entender que no soy solamente una mujer que te desea... Soy una mujer a la que le preocupas... - le susurro mientras duerme -

Es como haberlo conocido de toda una vida. Como alguien que solamente dejaste de ver por un tiempo y se reencuentran. Y todos me responden, que es el sentimiento normal cuando estás enamorándote. Luego lo busco entre la gente, él me encuentra, y despiertan todos los recuerdos que aún no hemos vivido. Y me late dentro del pecho, como un aguijón con suave miel, endulzando y envenenando mi sistema.

- (Me llama por mi nombre)... Cuéntame de tus viajes... ¿Cómo es Argentina?... Háblame de Los Andes...

Repasando una y otra vez las mismas fotografías. Varían los relatos, pues tenerlo a mi lado y contarlos de nuevo es como haberlos vivido con él. Y se nos van las horas, hablando de Argentina, de música, del mate, de Pedro Aznar y de Jorge Drexler. 

Hasta que le brinca del pecho aquel desconocido, frío y ambiguo. Lejano, ajeno. Y me quedo con las palabras entre los dedos y los labios...

- Joaquín, háblame de Barcelona...





miércoles, 6 de julio de 2016

(intruso)

Atardecer,
viene la lluvia.
Leña de arder
en la penumbra.
Pensaba en vos.
Llega mensaje.

¿Qué más que hacer
tirar el fuego?
¿Cómo encender?
Todo es un juego.
Pensaba en vos
viajando el viaje.
Volcán del sur
fuma cenizas,
tiñe la luz,
miles de millas.
Pensaba en vos.

Si el mundo es así, tan volátil e impreciso. La sociedad es así, el trato es así. Yo sólo quiero detenerme, en vos. Mirar pasar gota a gota la lluvia, escuchar gota a gota. Sin fingir, solo seguir. 

Me siento como mi propio prisionero. 

(intruso)

"Yo voy a fallar,
porque soy humano.
Pero no temas,
hacelo por vos."

Quinquin.

domingo, 3 de julio de 2016

Sangrando

Bordaste mi corazón con tu voz, con tus silos y máquinas.
A primera vista, sin siquiera conocer mi intención, transformaste el amor que un día di y lo volviste tuyo, lo empujaste hacia mí lleno de gracias.

Tomaste tanto dolor, a centímetros de mí. Reconstruyéndolo todo.
Nada tenía para ofrecer, mas que el alma sin reproches, al desnudo, sin armaduras (tan mía, tan inmensamente mía). Me rendí ante tu trato, y me entregue nuevamente sin medida, sin límite alguno. Como un herido en guerra, que se ofrece al frente de una batalla final y decisiva. Me entregué a vos.
Sin saber siquiera, que me hizo abrir así... mis miedos, mis piernas, mi calendario, las cuatro puertas sagradas de mi santuario.

Cada uno da, lo que recibe. Di esperanza, di calor.
Y con tanta fuerza y coraje, lleno de tremendo descuido. Dejaste caer mi corazón de la mesa, rondando por el suelo... Mutilaste mi alma, décima a décima.

No pude ser la gota, música en el cantaro...
No supe ser la paz, la hondura que no ahoga, la risa que perdura, la confianza que entrega. 


martes, 21 de junio de 2016

Eslovaquia

Junio 16

Ese rubio de pequeños hundidos ojos grises, que dice "better" con acento británico y se sonríe de lado mientras me corrige.

Si el placer, el pecado y el perdón fuesen hermanos, llevarían por raza y nación la de él. Llevarían su alegría, su temperamento. Su mal carácter, balanceado con su risa. Su nombre por bandera y sus manos por nación.

Extranjero de tierras elficas. Fue tallado por el mismísimo Dios. Esculpido entre montañas, con soplos de niebla y de sol, decorado de parajes, de pinos y ríos, nació del enloquecido tropel de los caballos salvajes.

Es perfecto, él lo sabe. Cubriéndose de oro la piel bajo el sol tropical de mi tierra, nativa, morena.

Viajero, sin raíz. Va de paso por estos mundos, dibujando sus huellas en las arenas de mis playas. Lo convirtió todo en un hermoso delirio, con su dulce y sediento huracán. Pintándome el cuerpo de mándalas preciosas, exóticas y sublimes, con brochazos dorados y grises.



sábado, 18 de junio de 2016

Palabras

Una de las cosas más difíciles para vos, es y supongo que sigue siendo: pedir disculpas y decir que extrañas a alguien.

¿Me extrañas?.

Mi pregunta es esa. Y luego te pienso viviendo a mil por hora, haciendo cualquier cosa. Y me respondo: que vas vos a extrañar a alguien.


jueves, 9 de junio de 2016

(intruso)

El ideal.

Es aburrido no saber de vos. 

Los mail normalmente empiezan con un saludo, pero me conoces, no soy lo comúnmente llamado "normal". Directo, pero largo y denso. Son así mis mail, como monólogos extensos sin tu respuesta. Y como te venía diciendom es aburrido no saber de vos.

No saber de tu risa, no saber de tus años. De tus entrenos, de tus conciertos, de tus fiestas de cumpleaños, de la novedad (que ya se volvió tan rutina) del auto en el taller, del veterinario, del perro, de la pulga del perro. No saber de tus idas y venidas de la casa a la oficina, de la oficina a la casa, a pie. No saber que tal fue el día. De tus almuerzos, de tus excesos de grasa y frituras, de las cuentas de tus calorías, de las cuentas de tus kilómetros, de las cuentas de tus ahorros, de las cuentas de tus gastos, de las cuentas del día... que si terminaste aquello o si empezaste eso. Desconocer de tus largas respuestas técnicas, de la zafra, de la melaza... de tus visitas a campo, de Metapán, de Acajutla, de tus paseos familiares, de Ilobasco, de los muñequitos (cero muñecos) que nunca compras y yo quiero. De la maestría, del software que aprendiste a manejar, del que no. De la lectura para la semana, del fólder, de la clase, del horario. De verte pasar de vez en cuando, a la salida de la universidad frente al parque.

No sé de vos. Dos semanas a penas (y son menos que eso). Y como te lo vivo diciendo, para vos el día va de 24 horas, para mí son 1,440 minutos. 

Dejaste de incluirme. y dejé de ser importante. Pero vos te quedaste dentro de mi diario vivir... y no se como llenar esos espacios que con tanto empeño construiste dentro de mis días. No a modo de rutina, si no a modo de vida.

Me cuesta no saber de vos.

Y es otro día en el que voy a deberte ese "Buen día", ese "Feliz noche".



domingo, 5 de junio de 2016

Entra un mensaje...

"...Hola, no creas que me hice el loco o que me importó un comino lo que me comentaste el domingo pasado, es soló que para mí vos te has vuelto una gran amiga y no quería hacerte sentir mal con alguna respuesta tonta (ya ves que no soy bueno en eso de expresarme). 
No, no se activó lo mismo, y es que yo en esta etapa de mi vida no ando en ese tipo de frecuencia, hace relativamente poco estuvo en esos desórdenes y aunque no lo expreso mucho, pues todavía no lo he cerrado al 100% y mientras no este cerrado, cualquier desorden sería una mentira.
Depende de como lo tomes, ojalá no a mal, espero que podamos seguir siendo amigos, sos una linda persona y hoy en día amigos así son difíciles de encontrar como para alejarse así por así.
...Espero saber de vos."


lunes, 30 de mayo de 2016

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos: Viajemos

I Sueño

Vos y yo. Sentados en un pórtico de aquellos que tienen esas viejas casas desiertas, al centro de la nada. Columpiándonos, como dejándonos ir.

Podíamos ver un lago congelado. Podíamos tocarlo con los pies.

Empecé haciendo grandes movimientos circulares con mis pies, removiendo las huellas blancas producto de la condensación. Iban borrándose despacio, como un velo se va removiendo, descubriendo ante mis ojos un universo completo, perfecto. Tan perfecto que me era imposible definir si era un cielo de estrellas y planetas reflejándose sobre la escarcha, o si era un cielo atrapado dentro de aquel lago. Mi corazón se emocionó, y pensé en lo primero en que pienso cuando he descubierto algo hermoso, algo nuevo, algo único. Cuando mi corazón se pone contento, pienso en vos, en tu sonrisa que responde a todas mis diligencias.

Y te busqué a mi lado. Estabas removiendo con pies y manos, las manchas por tu lado. Habías descubierto bajo tu cielo y dentro de tu lago, un cardumen, o mil. Eran millones de especies circulando por todas partes, unos de movimientos ligeros, otros más lentos y graciosos, otros parecían sólo flotar ahí, quietos. Y sin pensarlo deslicé mi mano tan cerca de tu espacio, uniendo ambos universos.

Eran peces que flotaban, volaban, nadaban y fluían dentro de aquel universo de cuerpos celestes brillantes y fosforescentes. Creamos un mundo hermoso, nuestro. Donde convergemos.

Y desperté sin tus peces, y sin mis estrellas.







































[Los mismos sueños circundantes, una y otra vez. Como un programa en repetición. Y casualmente te gusta callarme, con aquella sonrisa breve que al desvanecerse me roba el diminuto brillo de tu mirada. Son como canicas esos ojos tuyos, tan fríos la mayor parte del tiempo, casi carentes de alma.] 


II Sueño

Cuantas veces te he narrado aquel cuento. Citando lo más fielmente posible las frases y recuerdos, parafraseando. "Ojos de perro azul" de García Márquez. Y vos sólo te quedas como escuchando, pero sin saber si estas escuchando o sólo oyendo.

Soñé con vos despacito. Vos corriendo a orillas de aquella costa (del litoral). Un paisaje mustio, cansado (como los de García Márquez), y vos ahí, como pintado con un brochazo de un solo color (que no se describir).

Te adentraste  de pronto al mar, sin que el agua te pasara de las rodillas. Y mi supe ahí. No mirándote por verte, estaba para grabarte (como en la Nat Geo). Te grité "¿que hacés?", parecías ausente (como casi siempre), y contestaste "...matando estos murciélagos".

Ahora tendré que ir por el mundo ahí, escribiendo en todas partes, por muros y escaparates, en todas las ciudades del mundo... "Matando murciélagos". Hasta encontrarte.





miércoles, 27 de abril de 2016

(Conversaciones con él)

Sos como una aldea a la orilla de este río.
(Y yo estoy siendo como lluvia), desbordando todo...
con ese pánico oculto de destruir cosas a contra voluntad.

...Y  mi naturaleza es llover.
No destruir.

"La lluvia destruye a las aldeas mal paradas nada más.
Te entiendo, pero no veo destrucción."



jueves, 17 de marzo de 2016

Ardientes brazas.
Ese frío que envuelve la piel.

Tanto peso en el corazón, no aplica.

miércoles, 2 de marzo de 2016

La forma del corazón

Mi corazón se partió en dos (y no son mitades).
Una parte que te sabe amigo, otra que te quiere y se reprime... Ambas te quieren. Una más, la otra mejor.
Mientras que ella esta cansada. Indecisa. Ella esta harta de seguir siendo infantil al querer.

martes, 1 de marzo de 2016

(intruso)

Sudando mis temores,
extrañamente sonriente al filo del abismo.

Dejé caer a tus pies mis dudas y sentimientos...
Puedo empezar un nuevo camino,
sin equipajes. Sin ilusiones. 



Agradable saber que alguien como vos piense eso de mi...

(Medios electrónicos)

lunes, 29 de febrero de 2016

Declinando

No renuncio a vos.

Esta noche renuncio a la incertidumbre,
a los pensamientos negativos que carcomen mi tiempo,
renuncio a la nostalgia de tu trato,
al peso de los recuerdos,
a la ilusión en constante construcción sobre suelo arenoso.
Renuncio a la espera,
a la zozobra oculta en las sombras,
a las nubes que cubren el paisaje.
Esta noche es decisiva,
renuncio al anhelo por tener tus labios,
a tus manos.

Estoy decidida a luchar por mi,
a librarme de estos fantasmas viejos y sedientos,
y levantarme luego de haberme revolcado en mi propia suciedad.
Estoy de pie,
un paso a la vez.


Año bisiesto

Agita mi cabello tu mano de lluvia,
tu movimiento brusco de tempestad.
Te invento por las noches
(deseo gritar... expandirme)
Llevo este miedo en los huesos,
en el roce suave de tu barba...
en el profundo hueco de tus ojos
(las cuencas de tus ojos).

Me gustas.
No miento.
Al final y al inicio del día,
En silencio y entre risas...
Cenando, desayunando,
yendo por ahí.
Dulce o salado,
en el cine o en el teatro.
Con o sin música.

En cada instante en el que estés, o no.
Me gustas.

lunes, 22 de febrero de 2016

(intruso)

(Brazos de sol)

Hoy primero del segundo del año
mientras esta mujer rompe el espacio,
para inventarse al fin,
para mirarla toda en el silencio
y de perfil; tomó sus manos
como escenario,
para existir.

Y no me importa que digan que esta trillado
hablar de amor, que mal digan,
si no han probado las noches
en sus brazos de sol (11)


martes, 16 de febrero de 2016

Rupturas

Se desvanecen mis ganas de amarte.
No se ahogan en el corazón,
(ahí siguen muy vivas, más vivas que ninguna)
se van apoderando con encanto
de mis huesos, de mi piel.
Endurecidas.
Se congelan con tu trato.

Y te extraño...
sin estar lejos,
yo te extraño.

¿Cómo te hago de lado?
¿Cómo retomo mi vida?
¿Cómo...? si he conocido la compañía,
la risa de tus entrañas, la mirada.

Te extraño, y eso me esta envenenando.

martes, 2 de febrero de 2016

Analogía

Quisiera y no quisiera saber...

¿Quién te esta haciendo reír?
¿En quién te desgastas tus dedos?
¿Quién vale tu tiempo?... tiempo que no tengo yo
¿Qué te cuenta?
...¿Te toma en cuenta?
¿Me pensaste ya?
No me comparas, pero... ¿será que me extrañas?
¿Con quién vas?

Escribe quien desea escribir.
¿Para que sufrir?...

Cine

"Ir por ahí como en un film de Éric Rohmer:
Sin esperar que algo pase..."


La ruptura de una noche,
bajo la menguante iluminación
de tu silueta y las sombras 
de un espacio que nos pertenece.

Son tus colores, tu caligrafía, 
el contraste de tu piel y la mía.

Una lectura que empieza...
Leo tus manos, tus pecas,
tus pestañas (una a una)...
el castaño de tus años
delineado en cada marca de tu rostro,
cada gesto que se fue quedando,
cada sonrisa que paso por tus labios.

Inhalo profundo tu instante,
(inhalo tu intelecto, tus formas,
tu números...)
como gato sobre la mesa,
con la mirada sobre la taza de café...

Quieta,
te observo.






































(Starbucks)

miércoles, 27 de enero de 2016

30

Espera.
Maldita espera.


¡Tengo ganas!

Tengo ganas de vos.

Ganas de verte,
Guapo, despierto,
golpeando con ganas el timón de tu auto.

Ganas de escuchar tus largas reflexiones,
sobre el tiempo,
mi tiempo,
la luz, la magia, el desapego.

Ganas de pasar un rato más con vos.
Te tengo ganas,
entre los labios que prefieren saber de vos
(y quizás si besarte).


lunes, 11 de enero de 2016

domingo, 10 de enero de 2016

(Intruso)

Frágil.

Cuando caminás sobre surcos de piedra, vereda abajo con los pies descalzos, hacia el río. Palpas las texturas a cada paso, absorbidas por la planta de tus pies. La tierra húmeda, suelta, las hojas secas y las que recién han alfombrado el camino al atardecer, las ramas, las raíces, las semillas y la piedra laja. 

Es más fuerte que la misma desnudez, esa indescriptible sensación de abismo. Flotas, sin despegar tus pies de las texturas. Estás doblemente desnudo, expuesto. Es el contraste de la materia, la sinergia de la búsqueda y la perdida. 

Vas descalzo, no puedes correr. Abrazando tramo a tramo, con las plantas de tus pies.


Desnuda.

Estoy frente a al espejo, ahí con el cabello recogido en la toalla, tal cuál soy. Frente a mí misma, casi al natural. Puedo contar hasta mis cicatrices. Los gestos más definidos en el rostro: la risa, el llanto. 

No es miedo a seguir envejeciendo, el que tengo. Es miedo a ser esa que veo, y hasta cierto punto sentirla ajena.