No renuncio a vos.
Esta noche renuncio a la incertidumbre,
a los pensamientos negativos que carcomen mi tiempo,
renuncio a la nostalgia de tu trato,
al peso de los recuerdos,
a la ilusión en constante construcción sobre suelo arenoso.
Renuncio a la espera,
a la zozobra oculta en las sombras,
a las nubes que cubren el paisaje.
Esta noche es decisiva,
renuncio al anhelo por tener tus labios,
a tus manos.
Estoy decidida a luchar por mi,
a librarme de estos fantasmas viejos y sedientos,
y levantarme luego de haberme revolcado en mi propia suciedad.
Estoy de pie,
un paso a la vez.

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