La insoportable levedad del ser -Kundera-
lunes, 28 de febrero de 2011
(traficante)
El mito de Platón: los humanos eran antes hermafroditas y Dios los dividió en dos mitades que desde entonces vagan por el mundo y se buscan. El amor.. es el deseo de encontrar a la mitad perdida de nosotros mismos.
La insoportable levedad del ser -Kundera-
La insoportable levedad del ser -Kundera-
miércoles, 23 de febrero de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
(intruso)
Clic!
Fue como un clic.
Te mire de frente, me miraste de frente. Y todo se convirtió en algo diferente, tus ojos, tus manos, el color de tu piel, tu olor.. todo giro y fuiste también diferente.
Que ya pase esto! que ya pase esto! que ya pase esto!
Que ya pase esto!.. no soporto seguir pensando así.. seguir sintiéndome así..
Fue como un clic.
Te mire de frente, me miraste de frente. Y todo se convirtió en algo diferente, tus ojos, tus manos, el color de tu piel, tu olor.. todo giro y fuiste también diferente.
Que ya pase esto! que ya pase esto! que ya pase esto!
Que ya pase esto!.. no soporto seguir pensando así.. seguir sintiéndome así..
martes, 8 de febrero de 2011
(intruso)
Pocas veces.. he visto llorar a un joven, sin sentir incomodidad.
Ahora que intento recordarlo, a él pocas veces le he visto llorar. Tan pocas veces, que no las recuerdo. Hoy lo vi.
Con América. Nos queremos, intento ser paciente con ella, como ella lo es conmigo. Y nuestra amistad funciona, de esta forma y de muchas más. Es como inventar un nuevo termino, para nuestra amistad.
Que ellos se conocieran, fue cuestión de suerte. Son como hermanos.
A Enrique lo conocí en el colegio. Mi amistad con él, no es diferente a la que tengo con ella.
Cuando lo salude a la entrada de la iglesia, parecía distraído. Lejano a toda aquella situación... triste. Pensativo. Así no lo recuerdo haber visto antes.
Las ideas se resumen a dos palabras: empatía, silencio.
Deseaba una parte de mi. Que ella pudiese ver a través de mis ojos aquello. Mientras otra parte, era abordada, sintiendo el peso de los sentimientos, como intentando vivir una parte por ella.
Luego estallan las rosas, blancas y rojas! amarillas. Somos un solo aliento. Un último aliento.
Quisiera detener el tiempo dentro de un sistema artificial, para guardárselo a ella. Me escucho en voz baja., soy una tonta.
El hueco ahora parece inmensamente profundo. El violín parece conversar. Las flores que se revuelcan entre la tierra, forman parte del mismo escenario, del mismo sistema.
Siento como si las lágrimas que llora, bajasen de mis ojos. Evade mi mirada, se queda muy quieto.. hasta que puede. Y se aleja.
Cuando estoy a su lado, parece un maniquí, pero solo al principio. Luego habla y habla, es como un niño. Dio varias vueltas, subió a la terraza, me vio de reojo y siguió su paso mareado. Nunca sé cuando me esta llamando, lo hace con la mirada, es lo único que sé.
-¿Te puedo acompañar en tu soledad?- le pregunto
Se sonríe, y se aleja para sentarse en la jardinera. Me siento junto a él. Pongo mi mano sobre su hombro, no dice nada.
Es flaco, flaco. Alto, de piel morena. Ojos pequeños.. pero de mirada fuerte e intensa. Ahora me miraba así. Como si lejos de mirar, intentaba decir algo. Y yo por lo contrario, siempre le miro a los ojos, hoy a penas y lo note.
Estaba cansado. Y presiento, que estoy sintiendo algo más por él.
Las niñas que estaban sentadas en la grama frente a nosotros, nos miraban y sonreían. Hablaban de los dos, en plural. Lo note al instante.
Al despedirnos, me dejo su beso en la mejilla, cerca de la boca. Como suele hacerlo, desde que lo alcance en la universidad.
Ahora que intento recordarlo, a él pocas veces le he visto llorar. Tan pocas veces, que no las recuerdo. Hoy lo vi.
Con América. Nos queremos, intento ser paciente con ella, como ella lo es conmigo. Y nuestra amistad funciona, de esta forma y de muchas más. Es como inventar un nuevo termino, para nuestra amistad.
Que ellos se conocieran, fue cuestión de suerte. Son como hermanos.
A Enrique lo conocí en el colegio. Mi amistad con él, no es diferente a la que tengo con ella.
Cuando lo salude a la entrada de la iglesia, parecía distraído. Lejano a toda aquella situación... triste. Pensativo. Así no lo recuerdo haber visto antes.
Las ideas se resumen a dos palabras: empatía, silencio.
Deseaba una parte de mi. Que ella pudiese ver a través de mis ojos aquello. Mientras otra parte, era abordada, sintiendo el peso de los sentimientos, como intentando vivir una parte por ella.
Luego estallan las rosas, blancas y rojas! amarillas. Somos un solo aliento. Un último aliento.
Quisiera detener el tiempo dentro de un sistema artificial, para guardárselo a ella. Me escucho en voz baja., soy una tonta.
El hueco ahora parece inmensamente profundo. El violín parece conversar. Las flores que se revuelcan entre la tierra, forman parte del mismo escenario, del mismo sistema.
Siento como si las lágrimas que llora, bajasen de mis ojos. Evade mi mirada, se queda muy quieto.. hasta que puede. Y se aleja.
Cuando estoy a su lado, parece un maniquí, pero solo al principio. Luego habla y habla, es como un niño. Dio varias vueltas, subió a la terraza, me vio de reojo y siguió su paso mareado. Nunca sé cuando me esta llamando, lo hace con la mirada, es lo único que sé.
-¿Te puedo acompañar en tu soledad?- le pregunto
Se sonríe, y se aleja para sentarse en la jardinera. Me siento junto a él. Pongo mi mano sobre su hombro, no dice nada.
Es flaco, flaco. Alto, de piel morena. Ojos pequeños.. pero de mirada fuerte e intensa. Ahora me miraba así. Como si lejos de mirar, intentaba decir algo. Y yo por lo contrario, siempre le miro a los ojos, hoy a penas y lo note.
Estaba cansado. Y presiento, que estoy sintiendo algo más por él.
Las niñas que estaban sentadas en la grama frente a nosotros, nos miraban y sonreían. Hablaban de los dos, en plural. Lo note al instante.
Al despedirnos, me dejo su beso en la mejilla, cerca de la boca. Como suele hacerlo, desde que lo alcance en la universidad.
lunes, 7 de febrero de 2011
viernes, 4 de febrero de 2011
coincidencias
Mi sueño intacto...
tu cuello estructurado, el olor esta impregnado en toda tu piel..
Cuando te inclinas, y me estrechas en tus brazos..
la textura de tu chaqueta de cuero..
El perfume que recorre nuestros cuerpos,
entre el cuello de la chaqueta, y tu cuello joven y perfecto..
A penas se asoman los rasgos de tu cabello..
y paseo mis dedos,
me encanta cuando llevas el cabello largo,
tu hermana dice que pareces español, yo te encuentro mas argentino..
Despreocupado, los anteojos claros,
la sonrisa que se refleja desde el centro!
tengo tu olor pegado en los labios...
Coincidencias!
que ese aroma no sea natural.. y que yo sepa su nombre.. sin que me lo digas.
tu cuello estructurado, el olor esta impregnado en toda tu piel..
Cuando te inclinas, y me estrechas en tus brazos..
la textura de tu chaqueta de cuero..
El perfume que recorre nuestros cuerpos,
entre el cuello de la chaqueta, y tu cuello joven y perfecto..
A penas se asoman los rasgos de tu cabello..
y paseo mis dedos,
me encanta cuando llevas el cabello largo,
tu hermana dice que pareces español, yo te encuentro mas argentino..
Despreocupado, los anteojos claros,
la sonrisa que se refleja desde el centro!
tengo tu olor pegado en los labios...
Coincidencias!
que ese aroma no sea natural.. y que yo sepa su nombre.. sin que me lo digas.