miércoles, 2 de febrero de 2011

(intruso)

Estoy leyendo este libro, La insoportable levedad del ser. Lo escuche mencionar en la película Nada es casualidad, y rápidamente empece a buscarlo. Es un libro para leerse despacio y con los sentidos a favor. He perdido el ritmo y concentración.


¿No te pasa?.. ¿Descubrir una esencia que es vieja?..
Un hombre.. un joven. Lo suficiente, un poco más maduro y realista, más despierto.. igual de serio, y a veces divertido.. 


Desde el lunes, desde aquel eterno café. Tengo su esencia grabada en mi memoria, como si la llevase puesta. Diez años de ser amigos. De intentar conocernos.


No puedo escribir, es como si de pronto las palabras para mí fueran navajas difíciles de manipular. Es un temor, de escribirlo a él. De sentarme y escribir, y verme escribiendo para él. Es una extraña sensación de tener una larga pesadilla. La confusión al igual que la duda.. son viajeros peligrosos, visitantes insoportables.


Esperaré. A que la esencia se disipe. Y viaje de mi corazón a mi sien, tal vez entonces reaccione!

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