Metamorfosis: Relatos de una mente en suspenso.
Cicatrices
Soñé ayer con el fin de nuestra humanidad. No de la humanidad en general, existente en este planeta. El fin de tu humanidad y la mía. Si es que algo nos queda de humanos a vos y a mí, tan bastardos, tan egoístas, con tantas rupturas y cicatrices que nos devoran pasado y futuro.
Y suele preguntarme un amigo ¿será que las emociones "malas" o "negativas" no son emociones humanas también?...
Pues son esas emociones más humanas que ninguna (le respondo ahora), porque las siento como heridas más profundas, como heridas hechas con mayor crueldad, con mayor dolo, con mayor sentimiento que las mismísimas ganas que producen el amor.
Soñé entonces que vos y yo eramos ninguno, que vivíamos con nuestras vidas sobrantes (vos en tu ataúd yo en mi lecho), sin vernos, pero lamentando profundamente la existencia el uno del otro.
Eramos pequeñitos, inmensamente lejanos y ajenos.
Soñé que nos desmoronábamos, que nos partíamos en ínfimos pedacitos de células y vergüenzas (de lo que usualmente están hechos los seres humanos como vos y yo).
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