Fuera del pez.
Respiro.
lunes, 26 de octubre de 2015
lunes, 19 de octubre de 2015
viernes, 16 de octubre de 2015
Pecas
Te invito a recoger lluvia con nuestras manos...
tu mano junto a la mía
(no arriba, no abajo, una junto a la otra... las cuatro).
Vamos a cosechar anhelos, viajes y brisa,
con tantito de misterio (del que te gusta),
con paciencia y dedicación.
Te propongo una salida.
Mientras vas pensando donde vamos a cenar.
Un ritual a diario,
no por rutina, si no por necesidad.
Una necesidad generada,
pero a fin de cuentas necesaria.
Te pido expediciones, geografías e historias,
de peregrinos cruzando tus hombros...
los peregrinos que me trajeron a vos.
tu mano junto a la mía
(no arriba, no abajo, una junto a la otra... las cuatro).
Vamos a cosechar anhelos, viajes y brisa,
con tantito de misterio (del que te gusta),
con paciencia y dedicación.
Te propongo una salida.
Mientras vas pensando donde vamos a cenar.
Un ritual a diario,
no por rutina, si no por necesidad.
Una necesidad generada,
pero a fin de cuentas necesaria.
Te pido expediciones, geografías e historias,
de peregrinos cruzando tus hombros...
los peregrinos que me trajeron a vos.
Un paso a la vez
Por ahora, sos sólo un amigo.
Pero estoy que me revienta el pecho, de tantas ganas. Ganas de abrazarte con toda mi alma, con todos mis miedos y mis paranoias, con todos mis viajes, mis cuentos y mi intelecto.
Cuando te acurrucás sobre tus brazos cruzados apoyados sobre la mesa, ese camanance que tenés en la mejilla izquierda (el otro a penas y se nota), me provocas tanta ternura, tanta nostalgia. Tengo temores liberados y alegría acumulada.
Vibra mi teléfono y brinca mi corazón, leer tu nombre es como tenerlo entre mis dedos, tangible. Y me siento llena por unos segundos, minutos, horas, días...
Por algo se empieza.
Pero estoy que me revienta el pecho, de tantas ganas. Ganas de abrazarte con toda mi alma, con todos mis miedos y mis paranoias, con todos mis viajes, mis cuentos y mi intelecto.
Cuando te acurrucás sobre tus brazos cruzados apoyados sobre la mesa, ese camanance que tenés en la mejilla izquierda (el otro a penas y se nota), me provocas tanta ternura, tanta nostalgia. Tengo temores liberados y alegría acumulada.
Vibra mi teléfono y brinca mi corazón, leer tu nombre es como tenerlo entre mis dedos, tangible. Y me siento llena por unos segundos, minutos, horas, días...
Por algo se empieza.
Lagunas mentales
Distracciones.
Percusión en las formas,
en los objetos,
naciendo dentro de cada persona.
Mis fobias,
(tus ex novias)
tus preguntas de niño,
(mi curiosidad).
Incidentes.
El tráfico de lluvia,
el gancho debajo del auto
(que suena cuando golpea).
Discos digitales.
Los títulos que recuerdas
y los que no.
Percusión en las formas,
en los objetos,
naciendo dentro de cada persona.
Mis fobias,
(tus ex novias)
tus preguntas de niño,
(mi curiosidad).
Incidentes.
El tráfico de lluvia,
el gancho debajo del auto
(que suena cuando golpea).
Discos digitales.
Los títulos que recuerdas
y los que no.
lunes, 12 de octubre de 2015
Frío
La llovizna fría de tu mirada que sigo sin comprender. Un sol bajando por la cuesta, cegador, no de resplandor... no sabría explicar porque me cega.
Adormecida, entristecida.
Larga y pálida, insípida. Noches de septiembre, de octubre (Dios, que no llegue a noviembre así).
Adormecida, entristecida.
Larga y pálida, insípida. Noches de septiembre, de octubre (Dios, que no llegue a noviembre así).
miércoles, 7 de octubre de 2015
(traficante)
[…]
Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
[…]
Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
[…]
Gabriela Mistral

